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lunes, 6 de mayo de 2013

Nuevas pátinas, nueva tinta

Hace un par de meses me decidí y compré una tinta específica de grabado, pues quería saber qué tanta diferencia podía haber entre ellas y sus sucedáneos 75% más baratos e igualmente efectivos. Pasé un buen rato mirando en tiendas de bellas artes y finalmente me decidí por el Barníz líquido para grabado Ultraflex, de Charbonnel. Escogí esta porque mirando la descripción, me pareció que era la que tenía características más diferentes de mi opción habitual, la laca de bombillas. Mientras que ésta es densa y al solidificar se cristaliza, este barniz parece ser flexible y ceroso, aún seco. 

Por una u otra razón lo dejé de lado y no fue hasta ayer cuando me decidí a probarlo. Evaluando sólo la aplicación me quito el sombrero.. es una maravilla lo manejable que es con la pluma aún en los trazos más finos. Ahora mismo tengo un par de cosas en las sales y habrá que ver que tal se comporta en cuanto a protección, porque una vez seco se vuelve tan delgado que no estoy segura de su resistencia a cinco horas sumergido.. aunque para eso está hecho. Aquí un par de las piezas anoche esperando secarse: 


Y sobre las pátinas, pues repetí en la tienda de etsy donde había comprado las otras, que me encantan. Nuevos colores, nuevas posibilidades y un par de ideas que espero tener pronto. Como siempre, se aceptan sugerencias =)


martes, 9 de octubre de 2012

En un agujero en el suelo vivía un hobbit..



Hace un par de semanas fue el 75 aniversario de la publicación de El Hobbit, que junto con El Señor de los Anillos y El Silmarillion (oh, gran maestro Tolkien) básicamente me vuelve loca. Mi celebración ideal tenía que haber incluido dos o tres desayunos, canciones y cerveza, pero se quedó en estas tres monedas grabadas:

La puerta de Bag End,

Gandalf el Gris,



y Smaug el Dorado y la Montaña Solitaria.



   Estoy orgullosa de la profundidad (se aprecia mejor en la de Smaug) que logré combinando discos de 1mm de ancho y aproximadamente diez horas en el ácido. además estrené las pátinas de colores, que resultaron bastante fáciles de utilizar. Ahora estoy dudando en si dejarlas como monedas o ponerles un ganchito detrás para hacer pines.

Les dejo un par de enlaces en inglés sobre como lo celebraron por el mundo (es que hay gente que si que sabe divertirse, jeje)

Álbum de fotos del Hobbit Day Fan

Segundo Desayuno Hobbit


miércoles, 26 de septiembre de 2012

Entintar

No se si la palabra existe, pero asi le digo y queda bonito, jeje. Una vez que tenemos claro el diseño que queremos grabar, procedemos a entintar el metal. Este procedimiento y las herramientas que usemos dependerán del tipo de dibujo que queramos hacer y el efecto que queremos conseguir. Por ejemplo, un grabado en relieve (se retira el fondo y el diseño sobresale)



o en hueco (se retira el diseño y sobresale el fondo) 



Yo suelo hacerlo en relieve o combinando ambos cuando solo quiero un delineado. Lamentablemente no nací con mano para el dibujo así que salvo excepciones, pocas veces me animo a entintar a mano alzada. Así que alabado sea el papel carbón, o de calco, que utilizo para pasar los diseños que imprimo al metal, siempre con cuidado de no tocar con los dedos la superficie. Otro método es hacer un bosquejo a lápiz, eligiendo uno no muy graso e intentando trabajar con líneas lo mas finas posibles.

Para el grabado en relieve, se cubre con tinta la parte del diseño que queramos que sobresalga (interior o líneas). Para las áreas grandes utilizo una pluma cuya punta termina en una bola mediana, con lo cual puedo tomar una cantidad considerable de tinta de una sola vez, poniendo una gota hacia el centro y llevándola hacia los bordes del dibujo. Para las líneas y partes más finas utilizo un plumín recto muy pequeño, al que limé los bordes para que no se enganchara. Tiene el inconveniente de que no permite cargar mucha tinta y hay que estar mojando a cada rato. Para proteger del ácido la parte de atrás utilizo un pincel cualquiera para extender una buena cantidad de tinta. 

Es importante no quedarse corto y repasar en caso de duda, pues cualquier burbuja, hueco o fisura en la tinta, por mínima que sea, va a dejar pasar las sales o el ácido de grabado. De igual manera, cualquier mancha de tinta en el lugar incorrecto va a impedir el grabado en ese sitio, dejando una marca en relieve.

dibujo picado por falta de tinta
Si el punto no es muy profundo se puede disimular con el pulido, y una marca puede ser rebajada con un motor de mano tipo dremel con punta para metal o cualquier otra herramienta similar, pero lo mejor es prevenir y tomarse un buen tiempo para verificar la pieza una vez seca la tinta (mínimo cuatro horas en el caso de la laca de bombillas), y rectificar en caso de ser necesario.

En caso de que queramos el diseño en el fondo (grabado hueco), se puede, bien entintar el fondo como si hiciéramos un negativo, o más común, extender tinta en  toda la superficie para después rascarla con ayuda de un punzón afilado si lo hiciéramos en seco o un punzón romo si fuese con tinta húmeda. el caso es dejar al descubierto el diseño que queramos que el ácido hunda o "se coma". No digo mucho más porque no suelo hacer este tipo de grabados, pero imagino que habrá que tener mucho cuidado en eliminar toda la tinta del área del diseño para que no queden las dichas marcas.

Un tip: algunos rotuladores permanentes (staedtler, sharpie de gama industrial) resisten suficientemente bien un tiempo corto en el ácido y pueden servirnos para sombrear o grabar con muy poca profundidad. En las tiendas de electrónica podemos conseguirlos pidiendo rotuladores para circuitos. 

Esta es la teoría, pero en la práctica se trata simplemente de encontrar una herramienta que te permita de la mejor manera posible, bien poner o bien quitar la cantidad de tinta que se necesite para crear el diseño. Yo he experimentado con toda cosa puntiaguda que me he encontrado (clips, herramientas viejas, bolis gastados, agujas de tejer, lápices y pinceles de todo tipo). Así que un punzón puede ser un destornillador, un trozo de alambre grueso afilado o pulido, hasta un portaminas cargado con una aguja. Las plumas viejas, dañadas, dobladas, etc. son ideales para modificarlas sin remordimientos. Y si lo que queremos es decorar el metal sin ningún diseño en particular, se puede entintar con esponjas, cepillos de dientes viejos, corchos, papel.. todo es ir probando. 



Algunos de mis instrumentos para entintar





viernes, 14 de septiembre de 2012

Llegaron mis pátinas de colores!


Etsy es un gran proveedor de pequeños tesoros, tanto cosas echas a mano como herramientas y materiales. Hace unos días me encontré con este pack de pátinas de colores para metal y no pude resistirme! Llegaron ayer y todavía no tengo idea de que voy a hacer con ellas, pero prometen mucho. 

Para quien le interese, el vínculo a la tiendita donde las compré, que tiene otro montón de cosas interesantes: http://www.etsy.com/shop/MetalMeThis 

miércoles, 29 de agosto de 2012

El metal y su preparación

Ya sea cobre, latón, alpaca, plata u otro metal el que se elija para grabar, la preparación es básicamente la misma: En primer lugar hay que elegir la forma que queremos, cortarla con la segueta o la tijera de latonero y asegurarse de lograr un acabado prolijo, con bordes suavizados, silueta repasada, etc. En tiendas de fornituras es posible encontrar círculos, flores, estrellas, rectángulos y muchas otras figuras ya cortadas, limadas y pulidas que permiten saltarse este paso.


Ejemplos de formas metálicas listas para grabar a la venta en etsy

Comprando estas piezas se ahorra tiempo y esfuerzo, permite mantener uniformidad en las piezas, ensucia menos, hace menos ruido (para los que trabajamos en un apartamento esto es vital), pero es más costoso, menos personal y en ciertos casos le resta encanto al trabajo. En uno u otro caso, es importante tener en cuenta el grosor o calibre que tengan, para poder jugar con la profundidad del grabado y porque es fácil pasarse de tiempo y agujerear la pieza. 0.5 mm es un buen grosor para empezar.

Una vez que se tienen las formas, lo siguiente es prepararlas para recibir la tinta, tanto por el lado del diseño como por detrás. Lo ideal es lograr una superficie sin óxido, desengrasada y lisa pero no completamente pulida. Esto último es para facilitar el agarre de la tinta. Lo primero es lavar con agua y jabón lavaplatos. Luego con una lija de agua muy fina (240 o más) o una esponja scotch-brite, lijar con suavidad y procurando mantener siempre el mismo sentido, hasta lograr que toda la pieza adquiera un tono mate. Tratar en lo posible de no tocar con los dedos la superficie del metal, agarrándolo por los bordes o utilizando guantes de tela limpios. 

Un tip: para las piezas pequeñas utilizo un cubo de manicura, de esos que traen limas muy finas para retocar uñas postizas. Es cómodo, deja un acabado bonito y cumple su propósito. Importante, salvo que sean lavables, lo mejor es reservar una lima para cada tipo de metal.

Los tacos para uñas acrílicas vienen bien para lijar cómodamente la pieza

Finalmente retiramos el polvillo, lo cual puede hacerse con un trapo seco, o con un algodón empapado en alcohol. Esta opción es preferible cuando no se está muy seguro de no haber tocado la superficie con los dedos, pues es un desengrase extra. La pieza ya está lista para ser entintada.




jueves, 23 de agosto de 2012

Tinta para grabado




Para grabar en metal existen montones de opciones, y se consiguen muy bien explicadas en internet. Yo mezclé varias de éstas, en base a los recursos que tenía a mano y lo que logré conseguir en las tiendas de bellas artes de Madrid. La tinta de grabado por lo general es una mezcla a gusto de cada artesano de varios ingredientes (resina, betún de judea, trementina, asfalto, almáciga, colofonia y muchos otros de nombres preciosos), quien a veces juega con éstos y sus proporciones para obtener dos o tres: una gruesa, de secado rápido, para enmascarar; una más suelta para los trazos finos, y una de secado muy lento para añadir detalles y sombras rascándola.

Como mis diseños no requerían mucho de esto y no disponía de espacio y materiales para elaborar mi propia mezcla, hice pruebas con varios productos y al final me quedé con una laca comercial resistente a las sales de grabado, al parecer en vias de extinción: la laca de bombillas. La elegí azul oscuro para tener un buen contraste con el metal y poder encontrar más fácilmente las burbujas y puntos no cubiertos, pero eso también es a gusto.



Los pros: es barata, efectiva y una vez que le encuentras el truco se aplica sin problemas con pluma. Puede usarse tanto para el diseño como para protejer bordes y áreas que no se vayan a grabar, sin tener que disponer de dos tintas diferentes. Se disuelve en alcohol o acetona y es fácil de limpiar una ves grabada la pieza.

Los contras: seca muy rápido y al ser dura no se raya con la facilidad de una tinta untuosa sino que salta en cristalitos, lo cual hace que haya que trabajarla todavía húmeda si se quiere sombrear/iluminar el diseño. No resiste bien los diseños delicados en plata, pues el burbujeo del ácido nítrico la termina levantando.

Por suerte para los que vivimos en Madrid existe Manuel Riesgo, donde se pueden encontrar los productos para preparar tu propia tinta, o directamente la laca de bombillas.