viernes, 8 de marzo de 2013

Grabando botones con sellos de tinta


No he hecho muchas cosas en metal últimamente porque estoy enredada entre estudiar inglés por las mañanas y trabajar en las tardes. En las noches tengo algo de tiempo pero para trabajar con metal prefiero la luz natural, pues por muy buena iluminación artificial que tenga siempre hay reflejos y sombras que no permiten apreciar los detalles. Así que me metí en otro proyecto que hace mucho que tenía en mente pero que no me había decidido a empezar: hacer pulseras. He estado probando hacer brazaletes tejidos con crochet, macramé, kumihimo, alambre, cuentas.. en fin, un poco de todo para ver cual me gustaba más (y me quedaba bien). Todo tiene su punto, falta que yo se lo consiga, jeje. 

Una de las que más me han gustado son unas pulseras de cuero y cuentas que vi en algún tutorial en pinterest, y me he decidido a hacer unas cuantas. Una de las cosas que me gusta del modelo es que se puede cerrar con un botón, y me pareció una oportunidad interesante para combinar técnicas. Ya había hecho un par de botones para las bufandas, usando los punzones para decorarlos y dándoles forma con el dado de embutir, pero quería algo menos resaltante, texturizarlos o algo así. Entonces recordé que en alguna página había leído sobre unas tintas con base de alcohol que se utilizan en el scrapbooking, que se adherían bien al metal y que podían resistir una inmersión corta en las sales de grabado, lo suficiente para marcar el diseño. Sabía que la tinta podía conseguirla en internet, pero los costes de envío eran incluso mayores que el del producto. 

Probé algunas con base de alcohol de papelerías de aquí, pero la tinta se iba con solo pasarle el dedo. Y las de base al agua ni pensarlo.. se disuelven en las sales. Ya me había resignado a olvidarme del asunto cuando encontré una tienda de manualidades y especialmente scrapbooking cerca del metro Goya. Nunca había oído hablar de ella pero entré y ¡Sorpresa! tenían la tinta, especial para superficies lisas como metal.. justo de la marca que habían recomendado en el tutorial. Ya tenía un juego de sellos de caucho que compré en tiger en algún momento. Son de juguete, pero me valen perfectamente para probar, sobre todo por el tamaño que encaja en los círculos de 2 cm que elegí. 

Así que hoy que no tengo clases y llueve, con lo cual tengo excusa para saltarme mi tarea de ir al supermercado, estoy probando el asunto. El primer paso es el mismo que si fuera a utilizar tinta.. lijar y limpiar la superficie, terminando con acetona o alcohol. Luego el estampado, que no es tan fácil como parece, pues el contacto con el sello húmedo con el metal liso hace que resbalen y en vez de una flor queda una mancha horrorosa. Lo solucioné poniendo cinta plástica o precinto con el pegamento hacia arriba y pegando los círculos de latón, y utilizando un taco de madera puesto junto a cada círculo como guía para mantener derecho el sello mientras lo bajaba y presionaba. Y ahora a esperar que la tinta seque por completo para ponerla al ácido. Ya mostraré los resultados, y después tocará combarlos, ponerles la argolla por debajo para formar el botón, darles el acabado y ponerlos en las pulseras. 

Ah, por cierto. La tinta en cuestión es de la marca StazOn, viene en un montón de colores y se ve bien para decorar algo metálico, incluso sin grabarlo. Quizá solo necesite una capa de laca protectora pero es una opción interesante. La tienda de Goya se llama Alborada Home Academy y está en General Pardiñas 2, Madrid. Tengo que volver porque tienen montones de cosas interesantes que no me dio tiempo de ver, dan talleres y demás.. A ver si la próxima vez encuentro alguna cosita nueva para el metal. 

sábado, 15 de diciembre de 2012

Árbol de Góndor. Empezando a grabar en alpaca



Me encanta el latón. Es suave para trabajar (no chilla cuando lo cortas) es firme (no se dobla tanto como el cobre) y la variedad de colores que da con la oxidación me parecen preciosos. Pero el mundo se divide entre lo que queda bien en dorado y lo que queda bien en plateado, y el Árbol de Góndor es de estos últimos. El primero que hice no fue un grabado, sino una figura calada y atornillada en relieve a una caja. Mi orgullo del curso de platería. Está hecho en latón bañado en plata y el proceso de hacerlo se puede ver aqui:


Como colgante ya lo había hecho dos veces; una en latón, probando una punta de alambre afilada que usaba para detalles finos antes de encontrar la pluma ideal, y otra por encargo en plata.. un colgante para chico. Ambos me dieron guerra, el primero porque no me sentía totalmente cómoda con la punta y tuve que corregir varias veces. El segundo (que también hice con alambre afilado, pero ya le había puesto un mango)  porque quería que quedara bien sin perder el toque de "hecho a mano", y porque al ser para un chico tenía que ser más bien discreto.


Después de considerar si volver a hacerlo en plata o hacerlo en latón y mandarlo a bañar, finalmente me decidí a grabar un nuevo árbol en alpaca. Me había resistido mucho tiempo porque sabía que era más dura, con lo cual tendría que volver a hacer pruebas de tiempo para las sales, acostumbrarme a una tensión mayor al cortarla y no sabía si la laca de bombillas agarraría suficientemente bien el metal o si, como pasa con la plata, comenzaría a despegarse al poco de sumergirlo. Ahora me arrepiento de no haberlo hecho antes.

Sí, es más dura y necesita casi el triple de tiempo en las sales. Si, rompí una punta de corte de mi tenaza de agujeros antes de darme cuenta de que tendría que sudar usando el taladro de mano para ponerle la argolla. Pero por lo demás es prácticamente igual. La laca de bombillas le va perfectamente y se pule en un momento hasta tener un brillo de espejo. Es una alternativa bastante más económica a la plata de ley y me ha abierto una nueva gama de posibilidades en cuanto a color y acabado.

Me encanta mi árbol... este no va para la tiendita de etsy. Me lo quedo y esta noche va conmigo al cine a ver El Hobbit.


sábado, 20 de octubre de 2012

Esos productivos días lluviosos

Parece contradictorio. Los días lluviosos no provoca estar de pie congelándote frente al banco de trabajo, gastando los ojos con la poca luz natural y con herramientas frías entre las manos. Estos días son para levantarse tarde, no quitarse la pijama, tomar café en una taza enorme mientras escuchas la lluvia caer. Aún así pueden volverse muy productivos, pues son perfectos para ir haciendo acopio de accesorios: bufandas, gorros, mantas, guantes y todas esas cosas calentitas que vamos necesitando a medida que se acerca el invierno.

Como he comentado antes, me encanta tejer.. me relaja y me maravilla ver como poco a poco van surgiendo formas de lo que es un montón de hilo hecho bolita. Aquí en Madrid hemos tenido varios días perfectos para sacar la caja de labores y recordarle a las manos como manejar la aguja. Algo de música, bebida caliente.. y el tiempo vuela haciendo crochet. He aquí el resultado:


Confieso que soy algo perezosa y antes de arriesgarme a que como es común, deje alguna pieza a medio hacer, suelo preferir proyectos cortos, útiles y de satisfacción inmediata. Las bufandas cortas las hice en menos de un día cada una, y las largas en dos. Todas son combinaciones de los puntos más sencillos (cadeneta, punto bajo, punto alto) y salvo la mostaza que lleva algunos aumentos simples, todas son tejido circular, así que no hay ni que contar. 


Para aprender a tejer hay miles de tutoriales en internet.  Yo aprendí mirando y copiando a mi abuela que hacía vestiditos para las muñecas, así que no tengo muy claro el asunto de los patrones, pero me encantaría porque hay ideas geniales compartidas por este medio. En youtube hay muchos canales donde te enseñan paso a paso, como Esperanza Rosas de Tejiendo Perú, que te explica perfectamente desde una cadeneta hasta el más enreversado punto de fantasía. Aquí el tutorial inicial por si alguien se anima: 




Entre una y otra bufanda salió el sol, y para no perder la costumbre (ni bajar al chino a comprarlos) hice un par de botones utilizando discos de latón, el dado de embutir, algunos punzones, rotulador y pinzas para agujerear. 




Y eso es todo por ahora.. A ver si la semana que viene me trae inspiración, que tengo ganas de hacer cositas nuevas =)

Ya en Etsy

Ya en etsy la colección de El Hobbit. Pines o monedas, juntas o por separado, como las prefieras. A esperar la peli! aquí el enlace: 
https://www.etsy.com/listing/112681033/hobbit-metal-coinpin-collection

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martes, 9 de octubre de 2012

En un agujero en el suelo vivía un hobbit..



Hace un par de semanas fue el 75 aniversario de la publicación de El Hobbit, que junto con El Señor de los Anillos y El Silmarillion (oh, gran maestro Tolkien) básicamente me vuelve loca. Mi celebración ideal tenía que haber incluido dos o tres desayunos, canciones y cerveza, pero se quedó en estas tres monedas grabadas:

La puerta de Bag End,

Gandalf el Gris,



y Smaug el Dorado y la Montaña Solitaria.



   Estoy orgullosa de la profundidad (se aprecia mejor en la de Smaug) que logré combinando discos de 1mm de ancho y aproximadamente diez horas en el ácido. además estrené las pátinas de colores, que resultaron bastante fáciles de utilizar. Ahora estoy dudando en si dejarlas como monedas o ponerles un ganchito detrás para hacer pines.

Les dejo un par de enlaces en inglés sobre como lo celebraron por el mundo (es que hay gente que si que sabe divertirse, jeje)

Álbum de fotos del Hobbit Day Fan

Segundo Desayuno Hobbit


miércoles, 26 de septiembre de 2012

Entintar

No se si la palabra existe, pero asi le digo y queda bonito, jeje. Una vez que tenemos claro el diseño que queremos grabar, procedemos a entintar el metal. Este procedimiento y las herramientas que usemos dependerán del tipo de dibujo que queramos hacer y el efecto que queremos conseguir. Por ejemplo, un grabado en relieve (se retira el fondo y el diseño sobresale)



o en hueco (se retira el diseño y sobresale el fondo) 



Yo suelo hacerlo en relieve o combinando ambos cuando solo quiero un delineado. Lamentablemente no nací con mano para el dibujo así que salvo excepciones, pocas veces me animo a entintar a mano alzada. Así que alabado sea el papel carbón, o de calco, que utilizo para pasar los diseños que imprimo al metal, siempre con cuidado de no tocar con los dedos la superficie. Otro método es hacer un bosquejo a lápiz, eligiendo uno no muy graso e intentando trabajar con líneas lo mas finas posibles.

Para el grabado en relieve, se cubre con tinta la parte del diseño que queramos que sobresalga (interior o líneas). Para las áreas grandes utilizo una pluma cuya punta termina en una bola mediana, con lo cual puedo tomar una cantidad considerable de tinta de una sola vez, poniendo una gota hacia el centro y llevándola hacia los bordes del dibujo. Para las líneas y partes más finas utilizo un plumín recto muy pequeño, al que limé los bordes para que no se enganchara. Tiene el inconveniente de que no permite cargar mucha tinta y hay que estar mojando a cada rato. Para proteger del ácido la parte de atrás utilizo un pincel cualquiera para extender una buena cantidad de tinta. 

Es importante no quedarse corto y repasar en caso de duda, pues cualquier burbuja, hueco o fisura en la tinta, por mínima que sea, va a dejar pasar las sales o el ácido de grabado. De igual manera, cualquier mancha de tinta en el lugar incorrecto va a impedir el grabado en ese sitio, dejando una marca en relieve.

dibujo picado por falta de tinta
Si el punto no es muy profundo se puede disimular con el pulido, y una marca puede ser rebajada con un motor de mano tipo dremel con punta para metal o cualquier otra herramienta similar, pero lo mejor es prevenir y tomarse un buen tiempo para verificar la pieza una vez seca la tinta (mínimo cuatro horas en el caso de la laca de bombillas), y rectificar en caso de ser necesario.

En caso de que queramos el diseño en el fondo (grabado hueco), se puede, bien entintar el fondo como si hiciéramos un negativo, o más común, extender tinta en  toda la superficie para después rascarla con ayuda de un punzón afilado si lo hiciéramos en seco o un punzón romo si fuese con tinta húmeda. el caso es dejar al descubierto el diseño que queramos que el ácido hunda o "se coma". No digo mucho más porque no suelo hacer este tipo de grabados, pero imagino que habrá que tener mucho cuidado en eliminar toda la tinta del área del diseño para que no queden las dichas marcas.

Un tip: algunos rotuladores permanentes (staedtler, sharpie de gama industrial) resisten suficientemente bien un tiempo corto en el ácido y pueden servirnos para sombrear o grabar con muy poca profundidad. En las tiendas de electrónica podemos conseguirlos pidiendo rotuladores para circuitos. 

Esta es la teoría, pero en la práctica se trata simplemente de encontrar una herramienta que te permita de la mejor manera posible, bien poner o bien quitar la cantidad de tinta que se necesite para crear el diseño. Yo he experimentado con toda cosa puntiaguda que me he encontrado (clips, herramientas viejas, bolis gastados, agujas de tejer, lápices y pinceles de todo tipo). Así que un punzón puede ser un destornillador, un trozo de alambre grueso afilado o pulido, hasta un portaminas cargado con una aguja. Las plumas viejas, dañadas, dobladas, etc. son ideales para modificarlas sin remordimientos. Y si lo que queremos es decorar el metal sin ningún diseño en particular, se puede entintar con esponjas, cepillos de dientes viejos, corchos, papel.. todo es ir probando. 



Algunos de mis instrumentos para entintar





viernes, 14 de septiembre de 2012

Llegaron mis pátinas de colores!


Etsy es un gran proveedor de pequeños tesoros, tanto cosas echas a mano como herramientas y materiales. Hace unos días me encontré con este pack de pátinas de colores para metal y no pude resistirme! Llegaron ayer y todavía no tengo idea de que voy a hacer con ellas, pero prometen mucho. 

Para quien le interese, el vínculo a la tiendita donde las compré, que tiene otro montón de cosas interesantes: http://www.etsy.com/shop/MetalMeThis